Dentro de la Iglesia, los fieles tienen tanto derechos como obligaciones y es el tribunal eclesiástico quien realiza juicios sobre la reclamación de derechos de las personas. Es quien estudia la declaración de actos jurídicos.
Su función principal es administrar justicia, siendo los procesos más comunes aquellos para declarar la nulidad matrimonial, aunque también pueden tratar disputas eclesiásticas y la investigación de delitos.
El Vicario Judicial, es quien coordina el tribunal y quien actúa a nombre del Obispo, apoyado de los Jueces diocesanos y con la colaboración del Defensor del Vínculo, del Notario y de otros colaboradores del Tribunal Eclesiástico. Es el responsable de coordinar y dar cuenta de las actividades y juicios que pudieran darse; clasifica los archivos y expedientes que se van recabando con las investigaciones que realiza el Tribunal Eclesiástico.
El Tribunal Eclesiástico es quien estudia la declaración de actos jurídicos como:
- Administración de justicia: Es el órgano a través del cual el obispo ejerce su poder judicial, ayudándolo en la administración de la justicia dentro de la diócesis.
- Casos matrimoniales: Se encarga de los procesos de declaración de validez o nulidad de matrimonios católicos, ya que la Iglesia considera el matrimonio un sacramento que no se puede disolver, sino declarar si fue nulo desde su inicio.
- Violación de leyes eclesiásticas: Juzga las violaciones de las leyes de la Iglesia y todo lo que contenga razón de pecado, determinando la culpa y aplicando las penas correspondientes.
- Otros procesos: Puede conocer de disputas eclesiásticas, investigaciones previas a procesos penales y otros asuntos que le sean encargados por el obispo, según lo establecido en el derecho canónico.


