En la organización de la Curia diocesana, el Secretario Canciller ocupa un lugar administrativo. El Obispo tiene la potestad de discernir, elaborar y promulgar decretos y demás disposiciones en la Diócesis, y el Canciller es el encargado de dar a conocer todas estas disposiciones de la autoridad episcopal mediante documentos oficiales.

Dichos documentos son Nombramientos pastorales del presbiterio, Toma de Posesión Canónica de nuevos párrocos, Circulares, Comunicados y respuestas a peticiones directas al Obispo.

Toda esta documentación se resguarda en el Archivo Diocesano, que servirá para en un futuro dar constancia a las acciones que se realizan en la Diócesis. Además, resguarda el Archivo Histórico Diocesano, donde se encuentra toda la historia de la Diócesis, archivos que datan desde su fundación y archivos de hechos históricos tanto de la propia Iglesia como de la ciudad misma.

La Cancillería es también el órgano de la Curia diocesana que tiene contacto y relación pública con las entidades e instituciones tanto de la misma Iglesia como gubernamentales y no gubernamentales; cumple con la función de tener comunicación, contacto y relación estrecha con todas estas instituciones.