Bajo la dirección del Obispo y del Vicario General como Moderador de la Curia, se encuentra la gestión económica y la administración financiera de todos los bienes que pertenecen a la Diócesis.

Dicha administración está encomendada al Ecónomo diocesano y a los órganos de gestión que colaboran con el Ecónomo y bajo su inmediata dirección.

La tarea del Ecónomo diocesano administrar los bienes propios de la Diócesis: bienes patrimoniales, fondo diocesano y sustentación del Clero en sus diferentes facetas (Seminario, ayuda a sacerdotes ancianos y enfermos) e igualmente aquellos bienes no propios encomendados a su administración.